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LA HABANA.- Los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y Venezuela, Nicolás Maduro, exhortaron este domingo a la izquierda latinoamericana a enfrentar unida el imperialismo aprovechando el debilitamiento de la derecha en la región y el retorno de gobiernos progresistas a Argentina y México.

Ambos mandatarios intervinieron en la clausura del «Encuentro Antimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el Neoliberalismo», que comenzó el viernes en La Habana con la participación de unos 1.200 representantes de organizaciones sociales y partidos políticos de izquierda de numerosos países. Maduro, cuya presencia en Cuba no había sido anunciada, sostuvo en su discurso que «empieza a configurarse una nueva situación geopolítica en la región», una «nueva ola antineoliberal que tendrá espacios en el futuro».

 

A su juicio el «frente progresista» que conforman el Gobierno de México, con Andrés Manuel López Obrador, y el futuro Ejecutivo de Argentina tras la victoria del peronista Alberto Fernández jugará «un papel clave» en los próximos años en la articulación de Latinoamérica. Y a ello sumó el «frente de los pueblos en la calle», en referencia a las recientes protestas populares en Chile, Ecuador y Perú, donde la población «irá abriendo camino».

Sacudiendo culpas

Frente a este escenario, criticó que «el Gobierno de Estados Unidos, estúpido como es, y los imbéciles de la derecha que gobiernan en algunos países dicen que lo que esta pasando en Latinoamérica es culpa del Foro de Sao Paulo, de Maduro y de Raúl (Castro)». «Tratan de dividirnos para que no nos podamos ver y encontrar el camino, pero quien puede articular la unión son los pueblos», agregó, a la vez que defendió que estos «tienen derecho a la rebelión y la búsqueda alternativa».

También el gobernante cubano apeló a la unidad y a la solidaridad regional frente a los embates de Washington contra Venezuela y Cuba después de arrancar su discurso proclamando: «Con Raúl y con Maduro, a los yankis le estamos dando duro».

«Trabajando desde lo mucho que nos une, se pueden construir proyectos comunes frente a la agresión imperialista y sus aliados oligárquicos», consideró Díaz-Canel ante un público en el que se encontraba su predecesor y aún líder del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Raúl Castro.

Mencionó «las recientes victorias de la izquierda en Bolivia y Argentina, la heroica resistencia de Venezuela y Cuba al cerco económico total y las protestas anticoloniales que le han puesto un freno a las recetas del mercado», para a continuación subrayar: «no pueden desmovilizarnos otra vez».

«Los sectores progresistas están conscientes de la urgencia de la unidad si realmente queremos construir juntos un proyecto emancipador antiimperialista, comprometido con la genuina y tantas veces postergada integración», agregó.

El cerco de EE.UU.

Los presidentes de Venezuela y Cuba también denunciaron de nuevo la persecución de EE.UU. a sus gobiernos, sobre los que Washington ha incrementado la presión con nuevas sanciones que en el caso de la isla se deben a su supuesto apoyo militar y logístico a Maduro.

«Se nos acusa de sostener a la Revolución Bolivariana, en una trasnochada versión de la teoría de los satélites que en su momento desataron contra la antigua URSS y apelan a ese pretexto para justificar el bloqueo», señaló Díaz-Canel.

Sostuvo que «Trump y su corte de viejos halcones arremeten contra la Revolución cubana, la Bolivariana, el Foro de Sao Paulo, el sandinismo, los liderazgos políticos de izquierda brasileña, boliviana, argentina y movimientos sociales, populares, progresistas de toda la región». «En pleno siglo XXI, llueven amenazas y agresiones de diverso grado sobre todos los gobiernos soberanos que se niegan a servir a la potencia hegemónica para instalar bases militares, entregar sus recursos o ceder a su mandato», insistió.

Además, como antes había hecho Maduro, el mandatario cubano tachó de «mentiras colosales» las acusaciones a su país y a Venezuela de «promover los levantamientos populares en cualquier esquina del planeta». A su vez, el presidente venezolano defendió que sigue en pie «gracias a una legitimidad ganada y una fuerza popular indestructible» pese a que se le acusa de dictador.

«Se nos persigue y se nos acusa de todo para justificar cualquier cosa, un golpe de estado, una invasión, un magnicidio, todo han intentado y no han podido. Nos tienen miedo (…). ¿Por qué tanta campaña, por qué tanto temor, tanta manipulación y mentira?», preguntó. Maduro vaticinó asimismo que el chavismo ganará las elecciones legislativas previstas para el año que viene e incluso juró «que así va a ser».

En el foro que hoy clausuraron los dos mandatarios junto a Raúl Castro se aprobó un plan de acción para fortalecer la acción de «de las fuerzas progresistas y de izquierda» que incluye una estrategia de comunicación a través de las redes sociales y acciones concretas de respaldo a Cuba. Entre ellas destaca una llamada a que el próximo 16 de noviembre se organicen protestas ante las embajadas y consulados de EE.UU. en todo el mundo para condenar el embargo sobre la isla.

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